Algunas características del buen CEO

Me llamaba esta semana un amigo para compartir la situación laboral que está viviendo. Nada extraordinario, pero repetida más de lo deseado en nuestras empresas. Después de ser contratado como CEO para profesionalizar la empresa y ser el puente entre la generación fundadora y la siguiente, se encuentra que la propiedad, en el fondo, no quiere que cambie nada, pues, cada nueva acción o propuesta, cuando menos criticada, es rechazada.

 

Tras nuestra conversación recordé un estudio de McKinsey realizado durante 25 años a más de 8.000 CEOs (Directores Generales) en 70 países, del que extraen conclusiones de las características que tienen los que tienen éxito. Como principio debemos saber que llevar una empresa al éxito no es fácil, más bien muy difícil, y que la media de máxima efectividad llega a los dieciocho meses.

Que el CEO es la persona que más influencia tiene en la empresa en todos sus aspectos, va de suyo, en la definición e implantación de la estrategia, en las relaciones personales que se establezcan, en la definición cultural, en diseñar la organización alineada con el propósito y en movilizar el equipo hacia el objetivo.

Los que alcanzan el éxito tienen una visión clara de lo que quieren conseguir, y son audaces, es decir, piensan de manera diferente sobre la situación que están afrontando, y, esa visión, les facilita adaptarse a las nuevas tendencias en las que está su mercado y les allana el camino para realizar una transformación (algo más importante que nunca dada las incertidumbres en las que estamos), mas que una transición. Por otra parte, complementan esa audacia con buenas dosis de humildad, escuchando y evaluando objetivamente sus acciones.

Definen una estructura organizativa en la que asignan los mejores talentos a las funciones de más valor. Miden y gestionan con rigurosidad para valorar e impulsar el rendimiento. Configuran su equipo, creando las condiciones (procesos de gestión y definición de responsabilidades), para el mejor rendimiento y, seleccionando aquellos que más rinden para impulsar el cambio.

 

Son auténticos. Comunican con honestidad, hacen lo que dicen (predican con los hechos), se rodean de leales (que le dirán lo que piensan sin filtros), en lugar de serviles (que le regalarían el oído), se centran en la empresa, en su propósito, en su servicio, antes que en su legado.

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